1º Cuadrante: Este cuadrante se compone de todas aquellas cosas que son importantes y urgentes. Son tareas que no pueden ser pospuestas debido a lo urgente de su naturaleza. Son tareas que tienes que solucionar cuanto antes dejando de lado cualquier otra cosa que estuvieras haciendo en ese momento. Como ejemplo tenemos prácticamente cualquier accidente o tarea doméstica: el frigorífico deja de funcionar, se nos queda la llave dentro de la cerradura, etc.
2º Cuadrante: Se compone de aquellas cosas que no son urgentes pero sí importantes. Aquí encontramos la planificación, la salud, el bienestar etc. Son tareas que no son urgentes en el corto plazo pero sí que tienen una gran importancia a largo plazo. Establecer una planificación de estudio a falta de 4 meses para los exámenes no es una cosa de extrema urgencia, pero conviene hacerlo cuanto antes ya que tiene una gran importancia. Del mismo modo no es cuestión de vida o muerte practicar hoy mismo algo de deporte, sin embargo adquirir el hábito de realizar ejercicio tiene una gran importancia a largo plazo.
3º Cuadrante: Aquí encontramos aquellas cosas que no son importantes pero sí urgentes. Tanto las interrupciones como las llamadas imprevistas forman parte de este cuadrante. También encontramos cualquiera de las tareas superfluas que tu jefe decide encomendarte en lugar de realizarlas él mismo. Seguro que encuentras múltiples ejemplos.
4º Cuadrante: Todo aquello que no es importante y tampoco es urgente. Como por ejemplo ver la TV, perder el tiempo en Facebook, consultar el correo cada 10 minutos, etc.
Si organizas tu agenda utilizando estos cuatro cuadrantes comprobarás que existe una tendencia a meterlo todo en el 1º y 3º cuadrante. Es decir, todo es importante y urgente o no es importante pero sí urgente. Siendo esto así, parece que tenemos una predisposición a considerar que todo lo que nos sucede es urgente. Como consecuencia sufrimos de estrés y cansancio. Además nos enfocamos en el corto plazo sin posibilidad de planificar un largo plazo más estructurado. Cuando ya no podemos más pasamos al 4º cuadrante en busca de distracción. Nos pasamos la vida saltando entre el 1º, 3º y 4º cuadrante sin apenas tiempo para el 2º cuadrante que es donde se esconde la felicidad.
Cada cual tiene necesidades diferentes, esto también se debe al ámbito social en el que se desenvuelva, es por esta razón que muchos prefieren hacer las cosas a largo plazo que inmediatamente y no las catalogan urgentes ni las incluyen en estos cuadrantes, ni siquiera organizan sus tareas diarias para llevarlas acabo en su totalidad, pero todo lo que se plantea en estos cuatro cuadrantes son de mayor importancia para el ser humano, esto lo llevara a cumplir cada uno de sus objetivos para llevar su vida con orden, saber distribuir el tiempo y no dejar a un lado cada cosa es algo que se va adquiriendo con el tiempo de realizar dichas actividades y dependiendo nuestro estilo de vida ponemos en el puesto numero uno lo que para nosotros es importante , lo que nos instruyan o nos recalquen en nuestro hogar o el lugar donde estudiamos, organizar nuestro tiempo es de mucha importancia para cumplir nuestras metas propuestas en un futuro sin dejar de lado cada detalle.
